21/05/2009 - Incursión en los territorios de al-Azraq: la batalla de Binnah Qatal

 

E sobre aço anaren la, e los sarrains tenien •II• pugs, •I• deça la pena, e laltre dela,
si quels nostres ab cauals armats e ab homens a peu los hagueren a combatre,
e tolgren los aquel pug que era de la part dels nostres.
E aqui mori Abetibassol que era lo meylor sarray que Almaçarich hauia,
el pus poderos, e encara de ualor ualia plus que ell.
E ab la ajuda de Deu ueeren los chrestians quel pug perderen los della,
e els sarrains qui eren dessa ueeren que Abenbaçol fo mort,
e mudaren se en aquel pug dela:
e els chrestians cuydaren se que nol desemparassen,
e no meteren guardes al peu del pug.
Els sarrains exirernsen tots, e anarensen recuylir a Alcala en terra Dalaçrach.
E daqui enant preferen ardiment los chrestians, e fo baxat lo poder dels sarrains.
E dura la guerra be per •III• anys o per •IIII•
que Alaçrach parlaua pleyt ab don Manuel frare del Rey de Castella primer,
e puys ab lo Rey de Castella.

(Chronica o comentaris del gloriosissim e invictissim Rey en Jacme Primer…, 371)


Quo in loco quendam castrum, qui dicitur Pennacatel,
quod sarraceni funditus destruxerant,
multis et firmis edificiorum munitionibus rehedificauit,
atque muro inexpugnabili undique cinxit, firmiterque illud construxit.
Tam militum quam peditum multitudine ómnibus
armorum generibus sufficienter minitum,
prefatum castrum tandem minium miniuit:
panis etiam uini et carnis copia illud copiose repleuit.

(Historia Roderici apud Menéndez Pidal, R., La España del Cid, 1929, II, 949)

 

Numerosas crónicas medievales refieren la existencia de un castillo en la sierra de Benicadell (Penna Cadiella, Penacatel, Penacadell, Peña Catir, Binnah Qatal…). Respecto a su ubicación existen al menos dos teorías. Algunos historiadores, como R. Menéndez Pidal, lo sitúan en el castillo de Carbonera (teoría carente de fundamento puesto que existen documentos del siglo XIII que los diferencian expresamente); otros, como Pierre Guichard, concluyen que éste debió encontrarse en la cima, en lo que denomina El Pic, a 1104 metros de altitud. Todos coinciden, sin embargo, en destacar su importancia y en asegurar que la fortaleza tenía un formidable valor estratégico y un considerable tamaño.

En un trabajo titulado “El castillo de Penna Cadiella en la sierra de Benicadell”, publicado en el volumen XXIII.2 (2002) de la revista al-Qantara del CSIC, Vicente Carlos Navarro Oltra ahonda en la teoría que lo sitúa en El Pic, sirviéndose de numerosas referencias y/o evidencias documentales, geográficas y arqueológicas para basar sus hipótesis, pero, fundamentalmente, de un ingenioso y pormenorizado análisis de lo referido en los capítulos 370 y 371 del Llibre dels Feyts o Crónica de Jaime I, donde se relata el hostigamiento al que fue sometido por parte de los hombres de al-Azraq y la posterior intervención de las huestes jaiminas llegadas en refuerzo para levantar el asedio.

Al respecto de la fecha en que pudo acontecer este hecho en cuestión, Josep Torró lo sitúa entre mediados de 1248 y principios de 1250, es decir, durante los primeros meses/años del levantamiento andalusí. Puede que lleve razón dada su importancia estratégica, puesto que desde el hisn de Binnah Qatal se controlaba el camino que, vía Játiva, unía Valencia con Cocentaina, anticipando cualquier movimiento de tropas en la zona. En palabras del propio Jaime I: …car si Penacadel se perdia lo port de Cocentayna se perdria, que no gosaria hom anar a Cocentayna, ni Alcoy, ni a les partides de Sexona, ni a Alacant per negun loch, e seria gran desconort dels chrestians… Así, resulta muy probable que una vez afirmado el levantamiento en el interior de los valles, al-Azraq decidiera asegurarse el control de la frontera septentrional mediante la toma del castillo de Benicadell, de ese modo evitaba también la presión psicológica de sentirse permanentemente observado (la figura del Benicadell se contempla desde buena parte de los castillos que formaban parte de sus dominios del Moro)

Unas semanas antes de visitar la cima de Benicadell, tuve la ocasión de leer el artículo de Navarro Oltra, de modo que cuando llegué al lugar ya sabía qué debía comprobar y hacia dónde debía mirar. Por lo que conocía de Benicadell, me parecieron muy acertadas sus apreciaciones durante la lectura y, después de constatarlas sobre el terreno, las continúo teniendo en consideración.

Llama la atención la evidente ausencia de restos arquitectónicos –salvo el pozo existente en la cima y un recinto de unos 5 metros cuadrados junto al actual vértice geodésico que parece perfilado sobre la misma roca–, pero conociendo lo escarpado de la orografía y, sobre todo, la importancia estratégica que le confieren los documentos medievales, no sería de extrañar que en alguna fecha posterior a la segunda mitad del siglo XIV los feudales decidieran arrasarlo para evitar que pudiera caer en manos del enemigo. No sucede lo mismo con los restos arqueológicos, puesto que en nuestro viaje encontramos numerosísimos restos cerámicos dispersos por toda la zona como el de una vasija que encontramos en el Alt de Benicadell y que se muestra en la foto.

A raíz de lo expresado en el Poema de Mio Cid (ganaron Peña Cadiella, las exidas e las entradas) y, también, por lo que puede deducirse del episodio 371 de la Crónica, Navarro Oltra sugiere que el castillo de Benicadell podía disponer de dos puertas, situadas a Levante y Poniente aprovechando la orientación natural de las dos crestas calcáreas que impiden el acceso desde cualquier otro punto cardinal. Así, las murallas estarían trabadas entre las crestas y tendrían una longitud aproximada de unos 160 metros, alojando El Pic en su interior. Respecto de su arquitectura, según la Historia Roderici, sabemos que el Cid reconstruye muchos y fuertes edificios a los que aprovisiona con todo lo necesario y rodea de un muro inexpugnable. Asimismo, la Crónica de Orderico Vital señala la existencia de dos torres inexpugnables. Por otra parte, tras el análisis de lo expresado en el pasaje 371 de la Crónica deduce que:

   a) los hombres de al-Azraq poseen dos cerros situados a ambos lados del castillo.

   b) pese a la mayor altura del lugar donde se ubica el castillo, ambos cerros resultan visibles entre sí.

   c) se puede ir de un cerro al otro sin tener que pasar por el castillo.

Binnah Qatal Así, conjetura que los dos cerros desde donde los hombres de al-Azraq asediaban el hisn de Binnah Qatal eran el Guatleró (a 775 m) y el Alt del Benicadell (actualmente el Alt de la Nevera, a 1047 m), a uno y otro lado de El Pic. Apoya esta hipótesis en variados y, a mi parecer, muy acertados motivos, literalmente:

   1. Estos dos cerros sobre los que se establece la tropa de al-Azraq debían ser dos posiciones de cierta altura respecto al inmediato entorno circundante con el fin de poder defenderse de un posible ataque por sorpresa de los soldados del castillo o incluso hacer frente, desde una posición ventajosa, a tropas llegadas en auxilio del castillo.

   2. Los dos cerros no debían estar lejos del castillo para que los asaltantes pudieran controlar o incluso cerrar las sendas por las que llegar o salir de él. Pero a su vez debían estar lo suficientemente lejos para mantenerse fuera del alcance de las armas arrojadizas que pudieran tener los ocupantes del castillo.

   3. Estos dos cerros debían ser lugares suficientemente espaciosos y seguros, por lo que a su defensa se refiere, para poder albergar la tropa que asediaba y cercaba el castillo. Es obvio que la cantidad de hombres que compone el grupo de los atacantes ha de ser superior a la de los asediados.

   4. El que un cerro fuera visible desde el otro facilitaría la coordinación a la hora de atacar el castillo, de llevar a cabo cualquier acción y sobre todo de estar informado de lo que pasaba en cada uno de ellos.

Benicadell

Respecto de la guarnición que custodiaba esta fortaleza, según la Crónica de Orderico Vital sabemos que en tiempos del Cid permaneció un grupo de sesenta soldados, una cantidad de hombres considerable si tenemos en cuenta que en 1273, Jaime I ordena a su alcaide, Juan de Montsó, custodiarlo con quince hombres. De este modo, se puede intuir que durante la batalla de Benicadell el castillo contaría con una guarnición semejante.

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BIBLIOGRAFÍA

· Vicente Carlos Navarro Oltra. El castillo de Penna Cadiella en la sierra de Benicadell. Al-Qantara, revista de estudios árabes, vol. XXIII.2 (2002)

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